30 diciembre 2006

El proceso de paz continúa

El contraste entre lo ocurrido hoy y el hecho de que ETA haya roto siempre sus treguas anteriores mediante un comunicado tiene una fácil explicación: ETA no ha roto la tregua. Aunque parezca extraño, ETA ha decidido atentar en Madrid pero sin romper definitivamente el “alto el fuego permanente” decretado el pasado 22 de marzo. Su intención es más bien mostrar su fuerza ante el Gobierno español para que éste recuerde que no está dialogando con un grupo armado débil y claudicante, sino con gente capaz todavía de colocar una furgoneta cargada con más de 100 kilos de explosivos en pleno aeropuerto de Barajas, en la misma capital del Estado.

Lo ocurrido hoy, aun siendo grave, no es más que un episodio más en este pulso continuo que mantienen el Gobierno y ETA: el primero intentando lograr el fin de la violencia sin costes electorales, y la segunda usando la violencia (numerosos actos de sabotaje en Euskadi y, hoy, atentado en Barajas) para presionar al Gobierno a dar de una vez pasos firmes y concretos en el proceso de paz.

El resultado de todo ello es un laberinto del que va a ser muy difícil salir. El Gobierno ya no puede ampararse en la ausencia de atentados, mortales o no (a estas horas se desconoce aún la suerte de dos personas desaparecidas desde la explosión), para justificar ante los españoles su diálogo con ETA. Pero si el proceso de paz se rompe, el PSOE corre el riesgo de sufrir un varapalo en las próximas elecciones ante una derecha envalentonada por el fracaso de la apuesta del Gobierno. No en vano Zapatero ha afirmado que el proceso está “suspendido”, y no “roto”.

En lo que respecta a la izquierda abertzale, ésta también ha asegurado, por boca de Arnaldo Otegui, que el proceso no está roto, lo cual no cotradice, sino que en realidad complementa, lo manifestado por Zapatero.

Y es que todos aquellos que afirman que este proceso es irreversible (fundamentalmente fuentes cercanas al PSOE) llevan razón en cierto sentido: tanto el PSOE como ETA han hecho una apuesta muy fuerte con estas negociaciones. Ni siquiera a ETA le conviene romper un alto el fuego que no hace sino salvar la cara de la banda ante una izquierda abertzale cada vez más contraria al uso de la violencia para conseguir objetivos políticos.

El auténtico problema es quién se apeará del burro primero, si la izquierda abertzale censando todo tipo de violencia (e incluso, como pretende el Gobierno, condenándola), o el propio Gobierno tomando medidas como el acercamiento de los presos a Euskadi. Sólo una de ambas opciones puede desbloquear un proceso que, sin haberse roto definitivamente como pretenden muchos, no hay duda que está sumido en una seria crisis.

26 diciembre 2006

Navidad y capitalismo

"Como en todas las casas hay televisión ―puede faltar el pan pero nunca la televisión―, los niños pobres ven a Papá Noel y sueñan con el mundo encantado que él les muestra, lleno de regalos, carritos, muñecas y juguetes electrónicos, a los que ellos difícilmente tendrán acceso. Y sufren por eso, a pesar del brillo embelesado de sus ojitos infantiles. El mercado es el nuevo dios que exige el sometimiento de todos. Por eso los niños presionan a sus padres para que Papá Noel pase por allá, por «casa». Entonces son los padres los que sufren por no poder atender las demandas de sus hijos seducidos por tantos objetos-fetiche mostrados por Papá Noel.

El mercado es una de las mayores creaciones sociales. Pero ha habido y hay muchos tipos de mercado. El nuestro, de corte capitalista, es terriblemente excluyente y, por eso, victimario de personas y de empresas. Es sólo competitivo y nada solidario. Solamente cuenta quien produce y consume. Quien es pobre debe contentarse con migajas o malvivir en la marginalidad. En Navidad, Papá Noel es una figura central del consumo para quien está dentro del sistema y puede pagar."

(Artículo completo de Leonardo Boff en Otro mundo es posible).

20 diciembre 2006

Contradicciones en Vocento

El pasado lunes, Zapatero convocó a Rajoy a una reunión para el próximo viernes en el Palacio de La Moncloa. La última vez que se reunieron ambos líderes fue hace nueve meses, el pasado 28 de marzo, días después de que ETA decretase el alto el fuego permanente. Hoy, el diario El Correo publica como exclusiva que el objetivo de dicha reunión es informar al líder de la oposición de un encuentro que mantuvieron el jueves pasado el Gobierno y ETA en un país europeo, con el fin de desbloquear el proceso de paz.

Por su parte, el periódico ABC afirmó ayer que la convocatoria de Zapatero a Rajoy se produjo mediante presiones ejercidas por determinados “cargos institucionales” o, para el que sabe leer entre líneas de la prensa española, el propio Rey.

La discrepancia entre las informaciones que publican los dos periódicos no sería demasiado sorprendente si no fuese porque ambos pertenecen al mismo grupo editorial: el grupo Vocento. Es casi una broma de mal gusto que el grupo empresarial de la familia Ybarra publique informaciones contradictorias a través de distintos periódicos. ¿Se trata de un intento de realizar propaganda monárquica? ¿Un cable para el Gobierno de Zapatero? ¿Ambas cosas?

En cualquier caso, el tiempo nos confirmará cuál de los dos periódicos dice la verdad, si es que la dice alguno: bastará con comprobar los próximos movimientos del Gobierno y de la izquierda abertzale. Según El Correo, ésta realizará un “gesto significativo” en las próximas semanas, pero sospechosamente no se menciona ningún tipo de contrapartida por parte de Zapatero, y es más que dudoso que ETA o su entorno accedan a continuar en un juego en el que no obtienen ganancia alguna.

18 diciembre 2006

La coherencia de Time

La revista Time elige anualmente a un "personaje del año" en base a votaciones realizadas entre los internautas. Este año los resultados de la votación han sido los siguientes:

Time ha decidido no nombrar personaje del año al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, por tratarse de una persona "non grata" para el gobierno de los Estados Unidos, condición que comparte también el segundo personaje más votado, el presidente iraní Ahmadinejad, por lo que también ha sido rechazado para el alto honor que concede la revista. Ésta finalmente ha decidido que el personaje del año sean los propios internautas, suponemos que como una manera de hacerles la pelota y que olviden que Time ha pasado olímpicamente de su opinión este año:



Es, al fin y al cabo, otro ejemplo de la coherencia de los medios de comunicación occidentales: un defensor de la "democracia" como Time decide ignorar un resultado democrático de una votación promovida por ella misma, al mismo tiempo que ensalza a una determinada población (la internauta) cuya opinión desprecia descaradamente.

Infiltrados

El 27 de octubre de 2006 se estrenó el film “Infiltrados”, de Martin Scorsese, en el que un agente del FBI se infiltra en una banda mafiosa que, a su vez, infiltra a uno de sus hombres en el propio FBI. He de reconocer que a veces uno tiene la tentación de creer que en la política española suceda algo parecido.

El ejemplo es José María Aznar. El ex presidente del Gobierno parecía, durante su última legislatura, un infiltrado del PSOE (diríase que casi de IU) en las filas del PP. Sus últimas decisiones (la gestión con respecto al hundimiento del Prestige, la invasión de Iraq o la gestión informativa del 11-M) fueron tan excepcionalmente graves que sin duda favorecieron un incipiente rechazo a la derecha en la población española. Y eso por no hablar de otros actos quizá aún más atrevidos y completamente gratuitos (la foto de las Azores o el hecho de hablar en texano) que un auténtico líder derechista seguramente no hubiera realizado jamás. Todo ello trajo como consecuencia lógica un estallido social sin precedentes, claramente izquierdista y dado a conocer al gran público a través de las manifestaciones contra la masacre de Iraq. En resumen, Aznar nos brindó sospechosamente el escenario ideal para que la izquierda se hiciese con el poder tras las elecciones del 14 de marzo de 2004.

Pero llegó Zapatero. Si Aznar era el agente de la izquierda infiltrado en el PP, sin duda ZP es el agente derechista en las filas del PSOE. Y es que no se puede liquidar de manera más efectiva las expectativas y la alegría desbordante de la izquierda durante la noche de la jornada electoral que como lo ha hecho Zapatero. Dejando aparte su única decisión bien hecha (la ley de matrimonios homosexuales), realizada sin duda como tapadera, el resto ha sido un cúmulo de actuaciones sin duda inspiradas o incluso gestionadas desde la derecha: la retirada de las tropas de Iraq (llevadas a continuación a Afganistán), la intervención militar junto con EE UU en otros países (Haití, Líbano…), el recorte y la “limpieza” sufridos por el Estatut catalán en el Congreso (una reforma que sin duda perjudicará durante años las pretensiones nacionalistas de ERC) o la reciente Ley de Memoria Histórica (un fraude manifiesto que sin duda ha tenido como objetivo desactivar de una vez por todas una de las máximas aspiraciones de la izquierda española desde la transición).

Donde seguramente se le ve más el plumero es con su actitud frente a la tregua de ETA. Las expectativas de paz que surgieron entre la izquierda el día que ETA declaró su “alto el fuego permanente” eran inéditas en muchos años. Muchos incluso dimos por hecho (sin duda precipitadamente) que ETA jamás volvería a atentar, y que la violencia en Euskadi había acabado para siempre. Nos equivocamos. No nos dimos cuenta de que Zapatero, el agente de la derecha, sabotearía una oportunidad realmente histórica por acabar con el terrorismo etarra a través de la negociación. Tal y como nos ha recordado el vídeo “La otra tregua” realizado por el propio PSOE, la pasividad de ZP ante la actual tregua etarra contrasta con la actitud negociadora y valiente de Aznar durante la tregua de 1998. Y es que Aznar ya era un infiltrado izquierdista por esas fechas.

15 diciembre 2006

Condenar la "violencia"

¿Por qué PSOE y PP se atreven a exigir a Batasuna que condene la violencia de ETA? Para empezar, Batasuna (o Herri Batasuna, o Euskal Herritarrok, o como queramos llamar al partido que represente coyunturalmente a la izquierda abertzale) no ha sido ni es responsable en absoluto de la creación de ETA ni de la violencia que ésta genera. Por desgracia, el PSOE no puede decir lo mismo con respecto a los GAL (creados, dirigidos y financiados por miembros prominentes del partido), ni el PP con respecto al franquismo (el primer “presidente de honor” del partido, Manuel Fraga, fue un destacado ministro franquista) o a la criminal agresión a Iraq por parte de Estados Unidos y sus compinches (uno de los cuales fue el segundo “presidente de honor” del PP, José María Aznar, que ofreció todo su apoyo político y militar a Bush).

¿Acaso el PSOE ha condenado en algún momento los GAL? ¿O el PP ha hecho lo propio con el franquismo o la masacre de Iraq? ¿Por qué, entonces, Batasuna ha de condenar a ETA o la violencia que ésta genera? Por otro lado ¿se exige acaso que Batasuna condene el “terrorismo”, es decir, un concepto sobre el cual no existe consenso puesto que está todavía por definir? En efecto, la violencia de ETA es terrorista para PP y PSOE, mientras que la violencia de EE UU es terrorismo para Batasuna.

También hay que tener en cuenta que la izquierda abertzale siempre ha lamentado los atentados de ETA. Dejando aparte discusiones estériles sobre la diferencia entre “condenar” o “lamentar”, sí que es cierto que si Batasuna utilizase la palabra “condena” no estaría sino plegándose a las injustificadas exigencias políticas de PP y PSOE. Unas exigencias, por cierto, que no tienen otro fin que el desprestigio de la izquierda abertzale, puesto que constituyen una estrategia para vincularla artificialmente con la propia ETA. ¿Alguien duda de que si mañana Batasuna afirma condenar “la violencia” se le exigirá que condene explícitamente el “terrorismo”? ¿Y que si hace esto último se le exigirá a continuación una condena explícita, no ya de la violencia de ETA, sino de la propia ETA (y por tanto también de sus objetivos políticos)?

Lo condenable, en fin, es que periodistas y jueces al servicio de dos partidos absolutamente hipócritas, y que han hecho uso de la violencia como el que más, aúnen sus esfuerzos para marginar en el terreno legal a un partido político determinado en base a una campaña de propaganda política.

13 diciembre 2006

Representación política

¿Hasta qué punto es justo un determinado sistema electoral? Siempre que sale a la palestra este debate, se menciona el “sistema proporcional” D´Hont, que favorece a los partidos más votados en perjuicio de los partidos pequeños. El sistema D´Hont es el chivo expiatorio de la democracia española, al que la clase política nacional alude enseguida para intentar explicar las tremendas injusticias que se cometen en el terreno de la representatividad de los ciudadanos.

Sin embargo, lo cierto es que multitud de países usan el sistema D´Hont sin que se den los enormes contrastes electorales que existen en España. En realidad, las injusticias que genera aquí el sistema son más graves debido a la circunscripción electoral por provincias, es decir, la distribución por provincias de los 350 diputados del Congreso. Este método electoral funciona de la siguiente manera: a cada una de las 50 provincias españolas le corresponde un mínimo inicial de dos diputados (excepto Ceuta y Melilla, que eligen un diputado cada una). Los restantes 248 diputados se reparten entre las 50 provincias en proporción a su población.

Con arreglo a dicho sistema, el Congreso de los Diputados quedó configurado en las últimas elecciones generales así:

PSOE: 10.909.687 votos y 164 diputados.
PP: 9.630.512 votos y 148 diputados.
CiU: 829.046 votos y 10 diputados.
ERC: 649.999 votos y 8 diputados.
PNV: 417.154 votos y 7 diputados.
IU: 1.269.532 votos y 5 diputados.
CC: 221.034 votos y 3 diputados.
BNG: 205.613 votos y 2 diputados.
CHA: 93.865 votos y 1 diputado.
EA: 80.613 votos y 1 diputado.
Na-Bai: 60.645 votos y 1 diputado.

Sin duda, lo más llamativo de estos resultados es el caso de IU: siendo la tercera fuerza más votada y recibiendo casi medio millón de votos más que CiU, obtuvo sin embargo la mitad de representantes que éste. Tengamos en cuenta, además, que un partido político que es votado sólo en una única comunidad autónoma, como es CiU, aparece como el tercer partido más representado en el Congreso, mientras que IU queda en un modestísimo sexto puesto.

Esta anomalía se debe, como decíamos, a que los diputados españoles son elegidos mediante circunscripción provincial, y no nacional. Para entendernos, IU recibe pocos votos en muchas partes de España, mientras que CiU recibe muchos votos en una parte muy concreta de España.

La idea de la circunscripción provincial surgió durante la Transición para fomentar el bipartidismo y perjudicar a los partidos pequeños, normalmente de carácter izquierdista. Por ejemplo, en 1979 el PTE (Partido del Trabajo de España) obtuvo casi 200.000 votos y ningún diputado; el PSOE histórico obtuvo 133.000 votos y ningún diputado. La ORT ganó 127.000 votos, pero tampoco consiguió ningún diputado. Sin embargo, la UCD obtuvo un diputado por cada 37.000 votos, y el PSOE por 45.000.

Por supuesto, no solamente se quedaron en la cuneta partidos tan relativamente insignificantes como los mencionados: en 1993 la circunscripción por provincias logró acabar con el CDS (a pesar de los 414.000 votos que obtuvo entonces) y con Los Verdes (con sus más que respetables 185.000 votos). Es, al fin y al cabo, lo que previsiblemente le acabará ocurriendo a IU en un par de legislaturas. Para algunos no es una sorpresa si tenemos en cuenta que el perjudicar al PC (por entonces también la tercera fuerza más votada) fue uno de los motivos fundamentales que se manejaron durante la Transición a la hora de instalar la mencionada circunscripción por provincias.

Otra motivación de los ideólogos del sistema electoral fue reforzar el voto rural, normalmente tendente hacia los partidos de derechas. En efecto, el sistema electoral español otorga una representación excesiva a las provincias menos pobladas, al contrario que a provincias como Madrid o Barcelona, tradicionalmente de voto progresista. Suele decirse que el voto de un soriano (Soria es la provincia más sobrerrepresentada) equivale al voto de cuatro madrileños.

Algo muy parecido se ideó también para, por ejemplo, el Parlamento vasco, cuyos 75 diputados son aportados a partes iguales por cada una de las tres provincias, dándose así la curiosa circunstancia de que Álava (con sus 300.000 habitantes de voto tradicionalmente españolista) elija el mismo número de diputados que Guipúzcoa (con 690.000 habitantes) o Vizcaya (1.200.000 habitantes).

06 diciembre 2006

Corrupción real

Con motivo de la celebración del 28º aniversario de la Constitución monárquica, es oportuno conocer una faceta del rey Juan Carlos ocultada por los medios de comunicación:





Y para los que aún no lo han leído, aquí está disponible, en pdf, "Un rey golpe a golpe: biografía no autorizada de Juan Carlos de Borbón", de Patricia Sverlo, obra indispensable para conocer los entresijos de la monarquía española.

05 diciembre 2006

Presos políticos

¿Cómo puede afirmarse que los presos etarras no son presos políticos? “Son asesinos y punto”, se replica siempre. Eso nadie lo pone en duda. Pero el Estado español dispone de dos varas de medir según qué tipo de asesino sea.

Pongamos un hipotético ejemplo: un determinado ciudadano vasco asesina a 20 personas en Bilbao. El móvil ha podido ser la venganza, el despecho o el afán de lucro. En cualquier caso no ha habido ningún tipo de motivación política. Dicho ciudadano será detenido y conducido a comisaría, donde podrá ponerse en contacto con su abogado de confianza. Tras un máximo de 72 horas desde su detención, la policía deberá ponerle a disposición del llamado “juez natural” (es decir, el juez que le corresponde en su territorio, en este caso un juez de Bilbao), quien decidirá si, a la espera del juicio, poner al acusado en libertad o libertad bajo fianza, o bien decretará la prisión preventiva (por 2 años, prorrogables por otros dos) en caso de que dicho magistrado aprecie riesgo de fuga o de reincidencia. Posteriormente, si dicho ciudadano llega a ser condenado, cumplirá su pena en la cárcel más cercana a su domicilio, tal y como marca la ley penitenciaria española.

Pero… ¡ay de él si esos 20 asesinatos los cometió por motivaciones políticas! En este caso las FyCSE le aplicarán la ley antiterrorista (legislación de excepción), que supone la detención e incomunicación (no puede ponerse en contacto ni con su familia ni con un abogado de su confianza) por un período de hasta 13 días. Tras este período, las FyCSE ponen a disposición de la Audiencia Nacional (un juzgado de excepción) al detenido. El juez competente decretará, sin ninguna duda (siempre se decreta, por sistema), la prisión preventiva a la espera del juicio. Tras la casi segura condena (pobre del juez que se atreva a declarar inocente a un detenido por terrorismo, aunque sea por falta de pruebas), el detenido cumplirá su pena en distintas cárceles del Estado español, sin atender a su contexto social o familiar.

Nótese que estamos dando por hecho que fue ese hipótetico ciudadano vasco el que asesinó a esas 20 personas, y no otro. Hemos de tener en cuenta que multitud de condenas a presuntos etarras se producen con la única prueba en contra de una confesión firmada por el detenido durante el período de detención e incomunicación, cuando son tan frecuentes las torturas (según han denunciado organismos internacionales como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, el relator del Comité contra la Tortura de la ONU o el Comité Europeo para la Prevención de la Tortura).

Nótese también que aquí no mencionamos otro tipo de “armas” que usa el Estado español contra los presos vascos, como el reciente engendro antijuíridico de la ”doctrina Parot”, juicios tan evidentemente políticos como el 18/98, o sentencias contra la libertad de expresión como la sufrida por el preso Iñaki de Juana Chaos

Simplemente constatamos que, aun suponiendo que un señor sea efectivamente un asesino, recibirá un trato muy distinto dependiendo de si sus motivaciones son políticas o no. Por tanto, dicho asesino debería recibir el estatus de “preso político”, aunque no lo reconozca el Estado ni los medios de comunicación del mismo.