29 abril 2007

Muere el juez Navarro

Ha fallecido a los 67 años el juez Joaquín Navarro Estevan, magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid.



Se trataba de un juez muy sui géneris: auténticamente de izquierdas, fue senador por el PSP de Tierno Galván en las Cortes Constituyentes y luego diputado por el PSOE durante la primera legislatura, entre 1979 y 1980, año en el que dimitiría de su escaño tras el apoyo que otorgó su partido a la infame ley antiterrorista de la UCD. Ello supuso su retiro definitivo de la política, asqueado con el fraude que supuso la Transición, que siempre criticó debido a la inexistencia de una separación de poderes efectiva y, por tanto, de una auténtica democracia, ideas que plasmó en su excelente obra "25 años sin Constitución" (Foca, 2003).

Posteriormente estuvo destinado en Donostia como juez decano, lo que le permitió conocer de primera mano la realidad del conflicto vasco, sobre el cual escribiría libros llenos de solidaridad con la causa abertzale (a pesar de su origen almeriense) como "Buenos días, Euskadi" (Foca, 2000), "Fulgor de libertad (el Estado contra Euskal Herria)" (Kale Gorria, 2001) u "Homenaje a Euskal Herria" (Txalaparta, 2003).

La muerte de un hombre como él, crítico siempre con el poder y sus abusos (denunció siempre las torturas y la represión del Estado, y su último libro dedicado al conflicto vasco está dedicado a "las presas y presos vascos, expulsados de su tierra y de su gente"), deja a Madrid sin una voz necesaria en estos tiempos inciertos en los que el proceso de paz parece descarrilar poco a poco. Esperemos que su muerte no sea un presagio en ese sentido.

Como no podía ser de otro modo, el primer medio que se ha hecho eco de su fallecimiento ha sido Gara. Y quizás sea el único que lo haga.

Descanse en paz.



21 abril 2007

Terrorismo... eres tú


El pasado lunes 16 de abril, el diario argentino Clarín publicaba una entrevista con el fundador del Partido Popular y actual presidente de honor de dicho partido, Manuel Fraga. En ella, el veterano político se despacha agusto contra el gobierno de Rodríguez Zapatero, y contesta a las preguntas del entrevistador con la sinceridad a la que nos tiene acostumbrados.

Tras hacer un breve repaso de la historia española moderna (en el que afirma que el siglo XX constituyó "el fracaso de los intentos republicanos y otra guerra civil", intentando así responsabilizar a la propia República de su desaparición, producida a raíz de un golpe de Estado fascista con el que siempre comulgó), afirma sin ningún tipo de rubor que la invasión de Iraq se realizó con la intención de "poner fin a todos los problemas de Oriente Medio". Como si los mayores responsables de dichos problemas no fuesen los EE UU e Israel, sino el régimen de Saddam Hussein. Sin embargo, Fraga cree que tal masacre "salió mal", quizá porque el trío de las Azores no encontró en los iraquíes la docilidad que preveían. Del mismo modo, cree que hubo "errores explicables" (no especifica cuáles), pero que en cualquier caso no constituyen una carga para el PP.

Cuando el periodista le recuerda que tales errores "costaron 650.000 muertos", el muy malnacido responde: "A nosotros, ninguno", y cabría preguntarse a qué se refiere el señor Fraga por el concepto "nosotros": ¿occidentales? ¿europeos? ¿españoles? ¿miembros del PP? Quizá en su mente enferma el concepto "nosotros" designe a los seres humanos, en contraposición a los iraquíes que, para él, no merecerían tal título.

De cualquier modo, Fraga parece justificar en la entrevista tal masacre por lo que hizo en el pasado el régimen de Saddam Hussein, lo que sería tanto como justificar cualquier asesinato masivo de españoles alegando los múltiples crímenes del franquismo, en varios de los cuales (asesinato de Julián Grimau, masacre de Vitoria...) tuvo una responsabilidad especial el entrevistado. Pero Fraga no se refiere sólo a los crímenes de Saddam contra su propio pueblo, sino a la "inestabilidad" creada por el dictador iraquí al hacer la guerra contra Irán o invadir Kuwait, hechos que obligaron a las "superpotencias" a "poner orden" en la zona mediante la invasión de 2003. La guerra de Irán-Iraq sucedió en la década de los 80, y la invasión de Kuwait se produjo en 1990, pero para Fraga está claro que eso son detalles menores que no vienen al caso. Lo fundamental son las soluciones mágicas del ex ministro franquista ("no, yo no soy conservador, soy del centrismo reformista, yo lo fundé", afirma con total descaro): frente a una hipotética "inestabilidad", lo mejor es la invasión, el bombardeo, el asesinato masivo y la rapiña.

Hay algo en lo que Fraga y yo coincidimos: "en el mundo hay una amenaza mundial terrorista". ¿Qué es terrorismo? ¿Y tú me lo preguntas, don Manuel?....



10 abril 2007

Fuera de Madrid



Música: "Todos los paletos fuera de Madrid", de Séptimo Sello (1981). Todo un clásico de la "movida madrileña".


(Visto en "...que la viga en el propio")

03 abril 2007

Sábado santo abertzale



El 10 de febrero de 1977, y en virtud de la Ley de Reforma Política aprobada en referendum el 15 de diciembre, fue legalizado en España, entre otros partidos políticos, el PSOE. Pocos en ese partido recuerdan aquellos tiempos de clandestinidad y prohibición que ahora pretenden aplicar a otros.

Ese aniversario ya se nos pasó, y ahora se nos avecina otro: el próximo sábado se cumplirán 30 años de la legalización del PCE. En efecto, el Gobierno de Adolfo Suárez esperó al 9 de abril, Sábado Santo (cuando millones de españoles se encuentran de vacaciones y desconectados), para legalizar a los comunistas, con la esperanza de que la noticia tuviese una repercusión menor y, por tanto, también las críticas de la extrema derecha. Aún así un ministro dimitió y el "demócrata" Manuel Fraga acusó a Suárez de dar un "golpe de Estado".

¿Tendrá Zapatero la valentía que tuvo Suárez (la derecha, no lo olvidemos) en 1977 y legalizará a Batasuna, aunque sea en Sábado Santo para minimizar las críticas de la derecha? Treinta años después del "sábado santo rojo"... ¿sería posible tener un "sábado santo abertzale"?