27 septiembre 2007

Citas

"No estoy de acuerdo en que el perro de un establo tenga derecho absoluto a ese establo, aunque lleve mucho tiempo vigilándolo y durmiendo en él. No admito ese derecho. No admito por ejemplo que se haya cometido una injusticia con los pieles rojas de los Estados Unidos, o con los aborígenes australianos. No admito que se haya cometido una injusticia con esos pueblos por el hecho de que una raza más fuerte, una raza de cualidades superiores, una raza con más experiencia de la vida, por así decirlo, haya llegado a sus tierras y haya ocupado su lugar." -Winston Churchill (1937). Citado en el editorial Scurryin Towards Bethelem, New Left Review, 10 julio-agosto 2002.

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"¡Estamos contentísimos con los investigadores de la Dow Chemical! El producto original no era tan mortífero: si aquellos a los que les caía encima se daban prisa, se lo podían quitar. Por eso los científicos probaron a añadirle poliestireno, y ahora se pega como una cola. Pero si la gente se tiraba al agua, dejaba de arder, por lo que le añadieron fósforo blanco, para que ardiera mejor. Ahora arde incluso dentro del agua. Y basta con una gota, porque arderá hasta llegar al hueso, y a quien lo reciba morirá sin remisión de envenenamiento por fósforo." -Un piloto norteamericano encargado de regar de napalm los poblados vietnamitas. (Philip Jones Griffith: Vietnam Inc. NY, 2001).

"No podemos permitir que un país se haga marxista por la irresponsabilidad de su pueblo." -Henry Kissinger, para justificar la preparación del golpe de estado de Pinochet en Chile, directamente instigado por él.

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"Los palestinos son bestias de dos patas." (Menahem Begin).

"Los palestinos son como las langostas, sólo buenas para ser aplastadas." (Yitzhak Shamir).

Visto en Supersticiones.


19 septiembre 2007

El fin de un matrimonio


La nueva medida de Zapatero anunciada ayer (ayudas de 210 euros mensuales a los jóvenes que alquilen una vivienda) previsiblemente se traducirá en una subida de los alquileres que dejará prácticamente sin efecto alguno tales subvenciones, debido a que el Gobierno está fomentando la demanda de alquileres mientras la oferta se mantiene estable. Hay que actuar, por el contrario, en la oferta, penalizando de una vez los pisos vacíos.

En cualquier caso, la medida gubernamental ha sido portada, lógicamente, en todos los medios de comunicación, y cada uno de ellos la ha valorado de acuerdo a su línea "ideológica", o lo que es lo mismo, dependiendo de su alineación con un partido u otro. Nada que no sea lo habitual, por supuesto.

La novedad se produce cuando descubrimos el titular elegido por El País: "El plan estrella del Gobierno sobre el alquiler calca una medida en vigor desde 2004". Aún más contundencia encontramos en el editorial, a cuyo redactor le parece "un poco ridículo que el Gobierno presente como nueva una política de ayudas que ya existe". Y recalca: "Resulta irritante el evidente ánimo electoral con el que se tramitó ayer la presentación de una ayuda pública que no es más que la corrección de otra que ya existe, sin explicar que ya existe y por qué no funciona. No está de más recordar que estas medidas son costosas: los 210 euros mensuales supondrán al erario público casi 450 millones de euros." Un juicio demasiado severo para un medio de comunicación caracterizado por ser tradicionalmente el portavoz oficioso del PSOE.

Pero no es la primera vez que El País muestra su animadversión hacia la política de Zapatero, y medios decididamente progubernamentales como Elplural.com ya se han echo eco del desaire. El Confidencial Digital, por su parte, rumorea sobre pactos secretos entre PRISA y el PP, llegando incluso a afirmar que "el máximo directivo de PRISA se mostró muy crítico con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Expresó sin tapujos algunos desencuentros con el jefe del Ejecutivo, así como determinadas circunstancias que no han sido bien asimiladas por la compañía. Mientras tanto, relatan las mismas fuentes, Mariano Rajoy asentía un tanto perplejo".

¿A qué "circunstancias" se refiere el artículo? Quizá PRISA eche en falta el apoyo de la Moncloa en su particular contienda contra Mediapro (principal accionista, junto con Globomedia, de la Sexta). No olvidemos que en la actual "guerra del fútbol" hay en juego mucho dinero, por no hablar de la inminente salida a los quioscos del periódico Público, diario también propiedad de Mediapro que pretende competir con El País.

Tal vez las "circunstancias" mencionadas por El Confidencial Digital sean también de carácter político, por supuesto. Pero es evidente que a los grandes grupos empresariales no les importa la politica mientras ésta no ponga en juego sus ingentes beneficios económicos.