17 octubre 2008

El Estado inconsecuente


El auto de instrucción del juez Baltasar Garzón, mediante el cual se pretende abrir causa contra los crímenes de la guerra civil y la dictadura, contiene una joya como la siguiente:
"La acción desplegada por las personas sublevadas y que contribuyeron a la insurrección armada del 18 de julio de 1936 estuvo fuera de toda legalidad y atentaron contra la forma de Gobierno (delitos contra la Constitución, del Título Segundo del Código Penal de 1932, vigente cuando se produjo la sublevación), en forma coordinada y consciente, determinados a acabar por las vías de hecho con la República mediante el derrocamiento del gobierno legítimo de España".

De lo cual puede deducirse que el Estado surgido del 18 de julio es totalmente ilegal e ilegítimo, y por tanto también todas las decisiones jurídico-políticas emanadas de él. Así que el Estado debería anular todas las sentencias judiciales de la dictadura, o cuanto menos las de carácter político. Igualmente debería anularse la Ley de Reforma Política de 1976, dado que se sustentaba en las Leyes Fundamentales franquistas, y su principal resultado: la Constitución de 1978. Y por supuesto debería ser depuesto ipso facto el sucesor de un dictador ilegítimo.

Resumiendo, si finalmente se acreditase mediante sentencia judicial firme que el Estado franquista fue ilegal e ilegítimo el Estado actual lo es igualmente por ser una mera reforma del mismo. Sólo cabe entonces la ruptura con él y cuanto antes. Eso si el Estado español fuese consecuente, claro.

Pero me temo que no lo será, y que por mucho que la causa garzoniana llegue a buen puerto continuará considerándose legal y legítimo todo el aparato de poder franquista. Habrá que preguntarse cómo conseguirán conciliar la ilegalidad con la legalidad, la legitimidad con la ilegitimidad. El Estado tiene experiencia en ello: ya lo hizo durante la transición.


9 comentarios:

tristana dijo...

Me parece una reflexión muy acertada y justa.
El Estado se inventará una respuesta, seguro.

Anónimo dijo...

Hola Ricardo,
Te leo habitualmente, y suelo estar de acuerdo con lo que dices. Aunque en esta reflexión hay algo que no me cuadra. Te sigo en el razonamiento hasta que dices que la constitución y el sistema actual son ilegítimos por no ser más que un lavado de cara del "sistema" anterior, pero, ¿no se te olvida que este sistema (y el designado sucesor del dictador) fue aceptado (consciente o inconscientemente) por el pueblo español en Referéndum?

Salu2 de un Gallego,

Ricardo Mella dijo...

TRISTANA: Lo más probable es que ni siquiera haya sentencia alguna que respalde esta garzonada.

ANONIMO: En realidad no digo que el sistema actual sea ilegítimo, sino que así sería según el auto de Garzón. En cuanto a mi opinión... es muy difícil determinar si es legítimo o no, incluso qué significa el concepto "legitimidad". Tienes razón en que fue aceptado mayoritariamente en referendum, pero no hay que olvidar las circunstancias en las que se celebró tal referendum: con todo el aparato propagandístico a favor del Gobierno, con España saliendo todavía de una dictadura (y por tanto con una cultura política casi nula) y con la amenaza siempre presente del Ejército y del golpismo ultraderechista.

Por otro lado no creo que este sistema sea sólo un "lavado de cara" del anterior, sino una evolución del mismo mediante reforma, encontrándonos a mitad de camino entre la dictadura y un sistema realmente democrático. Disfrutamos de avances obvios e indiscutibles, pero al mismo tiempo sufrimos un déficit democrático importante en aspectos clave: jefatura del Estado, separación de poderes, libertad de expresión, confesionalidad estatal o el estado de excepción vasco.

Un saludo, gracias por el comentario.

Winston Smith dijo...

Para realizar la Transición surgieron varios proyectos: uno "inmovilista" (presentado por personas muy cercanas al régimen), uno "reformista" (presentado por Fraga), otro "rupturista" (PSOE y PCE) y otro "revolucionario" (GRAPO y FRAP).

Finalmente se optó por el reformista, aunque (por suerte)se dejó en manos de Suarez y no de Fraga.

El problema es que la actual partitocracia es tremendamente inmovilista e impide le avance hacia una mayor democratización del sistema.

Los únicos partidos que fomentan un poco este avance son UPyD e IU, que, por ejemplo, piden una reforma del sistema electoral. Aunque realmente no sé si lo hacen por "principios democráticos" o por intereses partidistas.

Un saludo

Alberto dijo...

Hola Ricardo. Mira, creo que utilizar argumentos como que el franquismo fue "ilegal e ilegítimo" es caer en un lenguaje jurídico que desorienta a los revolucionarios. El régimen de Franco fue un régimen de la oligarquía monopolista (fundamentalmente) y otros sectores de la burguesía para aplastar a la clase trabajadora. Las consideraciones legales me parecen secundarias.

Si entramos en esa dinámica el armamento general de los trabajadores para aboratar el golpe del 18 J, también era "ilegal" (bueno la expresión ilegítimo es mas moral no tan jurídica). Pero no por ello vamos a dejar de apoyarlo.

Un saludo.

Winston Smith dijo...

El término legal es extremadamente ambiguo, ya que cuando hablamos de "legal" o "legitimo" estamos dando por hecho que la legalidad establecida es la "correcta".

Desde mi punto de vista, para que un gobierno pueda ser considerado "legal" y legitimo debe haber sido elegido democráticamente por ciudadanos libres e informados. Aunque si continuamos la discusión por este camino entrariamos en una discusión sin fin sobre el relativismo (¿lo que quiere la mayoría es lo correcto?).

Cualquier acción armada en contra de un gobierno elegido democráticamente me parece, a priori, ilegítimas. No me importa que se trate de un golpe de estado "reaccionario" o "revolucionario".

Distinto es el caso cuando se lucha contra regímenes ilégitmos como las dictaduras o el colonialismo.


Desde esta óptica resultaría interesante plantearnse si la II República fue ilegal o ilegítima. Ya que, legalmente, las elecciones del 14 de Abril de 1931, que eran municipales y no generales, las ganaron los monárquicos. A pesar de ello, los republicanos se levantaron "ilegalmente" contra el regimen legítimo en aquel momento.

Winston Smith dijo...

Por mucho que leo y releo el comentario de Albero me sigo llevando la misma sensación. Voy a ser completamente sincero, y espero que mi comentario no moleste a nadie.

Me da la sensación de que lo que critica del artículo es que tu críticas el golpe de estado en si. Esto podría llevar a una conclusión erronea a los "revolucionarios": los golpes de estado son malos.

Sin embargo, parece que para Alberto no todos los golpes de estado son ilegítimos, solo lo son en caso de que sean promovidos por la "derecha". Si el golpe de estado lo da un revolucionario de izquierda, bienvenido sea.

Como ya dije en mi artículo anterir, cualquier golpe de estado contra un gobierno elegido democráticamente por ciudadanos libres e informados me parece ilegítimo

Es distinto el caso, por citar dos ejemplos sencillos, la Revolución Rusa contra el sistema zarista; o la Revolución Cubana contra el dictador Batista. Pero bueno, tampoco entraré a valorar los resultados de ambas revoluciones, porque esa sería otra interminable discusión.

Un saludo

Ricardo Mella dijo...

Bueno, en este post yo no he entrado a valorar si el Estado franquista o el actual, surgido de la reforma del anterior, es "legal" o "ilegítimo". Sólo intento llegar a conclusiones a partir exclusivamente de la valoración que Garzón hace al respecto en su auto.

Si queréis mi opinión, el Estado franquista surgió de un golpe de Estado ilegal y por tanto era ilegítimo, aunque al final impusiese una nueva legalidad de facto. En este caso la ilegitimidad era doble: no sólo por su origen ilegal, sino por su carácter dictatorial y antidemocrático.

En cuanto al Estado actual, tiene un gran déficit de legitimidad por su origen (es una mera reforma de la dictadura) pero consiguió grandes dosis de legitimidad cuando integró en él a la oposición democrática. Al mismo tiempo cuenta con el consenso mayoritario de la sociedad española: más legitimidad aún. Podría decirse que el Estado actual no tiene la legitimidad deseable, pero sí tiene bastante. En cuanto a la legalidad, es obvio que es legal.

Creo que cualquier revolucionario debe distinguir entre legalidad y legitimidad. Lo ideal es que ambos conceptos vayan ligados, pero cuando no es así debe prevalecer siempre la legitimidad sobre la legalidad. El afirmar que algo es legal o no, no dota a ese algo de legitimidad alguna, que es lo más importante. El sistema nazi fue legal, y todo el mundo puede decirlo sin que nadie se rasgue las vestiduras, porque todos sabemos que eso no significa nada cuando no va acompañado de una legitimidad suficiente.

Anónimo dijo...

¿Entonces por esa regla de tres el único gobierno legítimo es el de la Segunda República?¿Y no cuenta que esa tambien se proclamó forzosamente?

Si cualquier cambio de régimen es ilegitimo, los hubo tambien antes de Franco.Demagogia lo llaman.